Metafísica de las enfermedades.
¿Qué es esto?
Louise Hay
La metafísica (viene del griego que significa "más allá de lo físico") es una disciplina que forma parte de la filosofía y se ocupa de estudiar aquellos sucesos que no pueden ser explicados por las ciencias.
La Metafísica de las enfermedades explica que cuando una persona no expresa sus emociones negativas o bien se traga sus problemas en lugar de abordarlos, el cuerpo los digiere provocando desequilibrios internos que salen volcados “hacia afuera” en forma de molestias, dolores, malestares y todo tipo de enfermedades que tratan de recordarte que el problema sigue estando “ahi dentro”.
Por ello, es vital, que aprendas a comprender qué es lo que tu cuerpo te está “gritando”, que escuches los mensajes que constantemente te envía para que sanes tu alma. Es fundamental que le alimentes sanamente, que lo ejercites con regularidad, que practiques el pensamiento positivo y sobre todo que aprendas a perdonar y Amar.
El cuerpo es tu maestro y cuanto más aprendas sobre él, más pronto podrás recuperar la buena salud, la vitalidad y la alegría.
TRANSPIRACIÓN
Transpiración, Sudoración, Hiperhidrosis focal.
Como el 95% del sudor está compuesto por agua, todo problema con la sudación está directamente relacionado con un problema emotivo. El líquido corporal representa simbólicamente a nuestro cuerpo emocional.
La persona que no transpira lo suficiente es aquella que siente muchas emociones y las reprime por miedo a herir a los demás. En general, también tiene problemas dérmicos. Por lo tanto, sugiero consultar los problemas en la piel.
La persona que transpira demasiado es aquélla que, después de haber reprimido mucho sus emociones, llega a su límite emocional y ya no puede reprimirlas más. Por medio de esta transpiración abundante su cuerpo le está diciendo que se exprese, aunque lo que tenga que decir no tenga mucho que ver con los demás.
Al principio es posible que se sienta un poco torpe al hacerlo por falta de práctica; sólo tiene que prevenir a los demás para prepararlos psicológicamente.
Si el sudor viene acompañado de mal olor, la persona tiene pensamientos de ira hacia sí misma. Está resentida consigo misma por todas las emociones negativas que ha acumulado desde hace muchos años. Le urge perdonar a aquéllos con quienes vivió estas fuertes emociones y, sobre todo, perdonarse como se describe en el proceso de perdón al final de este libro.
El mensaje es muy claro. Tu cuerpo te muestra que lo que crees con respecto a la expresión de tus emociones no te beneficia. Tus emociones reprimidas no te sirven para nada. Si aprendes a expresarlas más, dejarás de culparte por sentirlas, y así podrás restablecer contacto con tu sensibilidad. Lo ideal es ser sensible sin vivir de las emociones.
AFIRMACIÓN:

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