Metafisica de las enfermedades.
¿Qué es esto?
Louise Hay
La Metafísica de las enfermedades explica que cuando una persona no expresa sus emociones negativas o bien se traga sus problemas en lugar de abordarlos, el cuerpo los digiere provocando desequilibrios internos que salen volcados “hacia afuera” en forma de molestias, dolores, malestares y todo tipo de enfermedades que tratan de recordarte que el problema sigue estando “ahi dentro”.
Por ello, es vital, que aprendas a comprender qué es lo que tu cuerpo te está “gritando”, que escuches los mensajes que constantemente te envía para que sanes tu alma. Es fundamental que le alimentes sanamente, que lo ejercites con regularidad, que practiques el pensamiento positivo y sobre todo que aprendas a perdonar y Amar.
El cuerpo es tu maestro y cuanto más aprendas sobre él, más pronto podrás recuperar la buena salud, la vitalidad y la alegría.
ACNÉ
El acné indica un deseo de no acercarse a los demás, de no dejarse ver demasiado, sobre todo de cerca. Este problema de la piel indica que la persona no se ama, que no sabe amarse y que tiene poca autoestima.
En el rostro, el acné se relaciona con la individualidad (cabeza = individualidad) y tiene relación con la armonía que vivo interiormente y a lo que sucede exteriormente. El rostro es esta parte mía que da la cara a los demás en primer lugar, la que me permite estar aceptado o rechazado. El acné puede producirse cuando estoy emocionalmente y mentalmente en conflicto con mi propia realidad.
Este conflicto está vinculado con la expresión de sí y mi propia naturaleza interior. Así, el acné es una expresión visible de irritación, resentimiento, rechazo, miedo, vergüenza o inseguridad frente a mí o a los demás y demuestra una no - aceptación de mí - mismo. Me encuentro feo y a veces incluso asqueroso! Estas expresiones todas están unidas a la afirmación de mi identidad, al amor y a mi aceptación incondicional de mí - mismo.
El acné se manifiesta físicamente por lesiones cutáneas (de la piel) situadas en el epidermis. Sé que el fast-food (restauración rápida) puede favorecer la aparición del acné y afectar el funcionamiento del hígado sede de la ira. Como adolescente, el acné frecuentemente está relacionado con cambios interiores que vivo, en el momento en que debo elegir entre el miedo de abrirme a mí - mismo y a los demás (resistencias, elecciones, decisiones) y así romper (de un modo frecuentemente inconsciente) todo contacto con los demás, o bien, encararme con cambios en mi vida, con los ajustes relacionados con mi mundo interior y mi visión del mundo exterior.
Al ya no ser un niño y aún no adulto del todo, puedo sentirme en una posición incómoda con relación a mi propia imagen. Puede incluso que tenga miedo inconsciente de perder prestigio delante de lo que pueda pensar de mí mi entorno. Así el acné se manifiesta por un miedo inconsciente de mi sexualidad, por una tentativa de exteriorización de lo que soy verdaderamente. Como adolescente, mi comportamiento es entrar en contacto con los demás, incluso si quiero ardientemente hacer lo contrario.
Me pongo más feo para filtrar a la gente que no deseo en mi campo magnético o en mi entorno; establezco fronteras y sólo dejo entrar a la gente con quien estoy verdaderamente bien; quiero estar en paz sin estar molestado por los demás que aparto inconscientemente; me repliego sobre mí - mismo y quiero mantenerme así: no consigo amarme suficientemente; entonces los demás no pueden amarme y sé que algo me molesta y crea negatividad debajo de mi piel; me comparo a los demás y me encuentro todo tipo de defectos (demasiado gordo, demasiado alto, etc.) me siento limitado en mi espacio vital y me rechazo; me siento controlado y dirigido por mis padres de un modo excesivo; me identifico con uno de mis padres para complacer a los demás, en vez de guardar mi propia identidad.
Aceptando al nivel de corazón los cambios que se hacen en mí, me mantendré a la escucha de mis necesidades fundamentales (sexuales u otras) de una manera sana y natural. Descubriré un día la persona que corresponderá a mis esperanzas. El acné puede situarse en diferentes partes del cuerpo. En la espalda, se refiere a mi pasado, mis costumbres, mis miedos anteriores y mis angustias. Es un modo de rechazarme.
O bien puedo dirigir el rechazo hacía las personas por parte de quienes me parece recibir poco apoyo o sostén a mi respecto. Cuando se sitúa en la parte alta de la espalda, representa la ira reprimida o irritación que intenta hallar un alivio. En el pecho, representa el porvenir y lo que está previsto para mí. El acné significa la búsqueda de mi espacio vital y del respeto de los demás frente a éste.
Debo tomar mi lugar con el corazón e, incluso si necesario, expresar a los demás cuál es mi espacio y el lugar que pueden tomar con relación a mi espacio vital. ¡Me acepto y me amo tal como soy y dejo de querer complacer a los demás a toda costa!
AFIRMACIÓN

Comentarios
Publicar un comentario