Metafísica de las enfermedades.
¿Qué es esto?
Louise Hay
La metafísica (viene del griego que significa "más allá de lo físico") es una disciplina que forma parte de la filosofía y se ocupa de estudiar aquellos sucesos que no pueden ser explicados por las ciencias.
La Metafísica de las enfermedades explica que cuando una persona no expresa sus emociones negativas o bien se traga sus problemas en lugar de abordarlos, el cuerpo los digiere provocando desequilibrios internos que salen volcados “hacia afuera” en forma de molestias, dolores, malestares y todo tipo de enfermedades que tratan de recordarte que el problema sigue estando “ahi dentro”.
Por ello, es vital, que aprendas a comprender qué es lo que tu cuerpo te está “gritando”, que escuches los mensajes que constantemente te envía para que sanes tu alma. Es fundamental que le alimentes sanamente, que lo ejercites con regularidad, que practiques el pensamiento positivo y sobre todo que aprendas a perdonar y Amar.
El cuerpo es tu maestro y cuanto más aprendas sobre él, más pronto podrás recuperar la buena salud, la vitalidad y la alegría.
INFARTO
Cuando oigo hablar de alguien que tuvo un INFARTO, en el lenguaje popular, esto significa habitualmente que la persona tuvo un infarto del miocardio. También esto se llama “crisis cardíaca” o “achaque cardíaco”.
El órgano más frecuentemente afectado por un infarto es el corazón, el centro del amor en el interior de mí, el núcleo de mis emociones. El achaque cardíaco es para el cuerpo un modo desesperado de enseñarme que voy demasiado lejos, que presto demasiada atención a los aspectos materiales, externos y anodinos de mi vida, mi estatuto social, en vez de volver a lo esencial de mi vida que es la alegría de vivir del corazón en familia, de expresar el amor, de amarse a sí - mismo, de saborear cada momento con intensidad.
Estoy tan atado a todo lo que forma parte de mi “territorio” (mi mujer, mi trabajo, mis amigos, mi casa, etc.) que si tengo la sensación de haber perdido o que estoy a punto de perder algo o a alguien en el interior de mi territorio, puedo resistir a lo que sucede y haré una crisis cardíaca. Quisiera “con todo mi corazón” seguir siendo el jefe, el dueño a bordo. Los achaques cardíacos también están vinculados a mis propios sentimientos y a lo que vivo con relación a éstos.
¿Hasta dónde soy yo capaz de sentir el amor y de expresarlo a los demás? ¿Hasta qué punto soy yo capaz de amarme y aceptarme tal como soy? ¿Me obligo yo a ser “alguna otra persona” y hacer demasiado para probar a los demás lo que soy y lo que valgo? Es mi ira, mi frustración, mi agresividad que, demasiado tiempo contenidas, ya no pueden más y explotan? El descubrimiento de los aspectos más importantes y significativos de la vida no se reduce a la cantidad de dinero ganado o al éxito que tengo.
El corazón puede estar asociado a la compasión y al amor pero también puede asociarse a su opuesto que es la hostilidad, el odio y el rechazo. El achaque cardíaco se produce generalmente en un período de la vida en que, bien es demasiado fuerte la competición, bien viva una presión financiera aliada a la falta de cariño creciente de la familia y de mis seres queridos cercanos.
Es la separación entre mis sentimientos, mi implicación, mis relaciones y el Universo así como sus ritmos naturales que atrofian mi corazón. Pienso rechazar a los demás pero en el fondo, me rechazo a mí - mismo. Necesito ir con la corriente y tomar el tiempo de aceptar todo lo que la vida debe darme y comprender, para volver a hallar la paz interior y sentir en todo mi cuerpo la ternura, la dulzura, el amor que me habitan y que sólo piden nutrir mi corazón y conservarlo en buena salud.
AFIRMACIÓN:

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