Metafísica de las enfermedades.
¿Qué es esto?
Louise Hay
La metafísica (viene del griego que significa "más allá de lo físico") es una disciplina que forma parte de la filosofía y se ocupa de estudiar aquellos sucesos que no pueden ser explicados por las ciencias.
La Metafísica de las enfermedades explica que cuando una persona no expresa sus emociones negativas o bien se traga sus problemas en lugar de abordarlos, el cuerpo los digiere provocando desequilibrios internos que salen volcados “hacia afuera” en forma de molestias, dolores, malestares y todo tipo de enfermedades que tratan de recordarte que el problema sigue estando “ahi dentro”.
Por ello, es vital, que aprendas a comprender qué es lo que tu cuerpo te está “gritando”, que escuches los mensajes que constantemente te envía para que sanes tu alma. Es fundamental que le alimentes sanamente, que lo ejercites con regularidad, que practiques el pensamiento positivo y sobre todo que aprendas a perdonar y Amar.
El cuerpo es tu maestro y cuanto más aprendas sobre él, más pronto podrás recuperar la buena salud, la vitalidad y la alegría.
CÁNCER
El CÁNCER es una de las principales enfermedades del siglo veinte. Se desarrollan células anormales cancerosas y, al no reaccionar el sistema inmunitario frente a estas células, proliferan rápidamente.
El cáncer está principalmente ligado a emociones inhibidas, profundo resentimiento y a veces muy viejo, con relación a algo o una situación que me perturba aún hoy y frente a la cual nunca me atreví a expresar mis sentimientos profundos. Aun cuando el cáncer puede declararse rápidamente después de un divorcio difícil, una pérdida de empleo la pérdida de un ser querido, etc., habitualmente es el resultado de varios años de conflicto interior, culpabilidad, heridas, penas, rencores, odio, confusión y tensión. Vivo desesperación, rechazo de mí.
Lo que sucede al exterior de mí sólo es el reflejo de lo que sucede en el interior, el ser humano siendo representado por la célula y el medio de vida o la sociedad, por los tejidos. Con mucha frecuencia, si estoy afectada de cáncer, soy una persona que ama, servicial, muy atenta y bondadosa para mi entorno, sumamente sensible, sembrando amor y felicidad alrededor mío. Durante todo este tiempo, mis emociones personales están rechazadas en lo más hondo de mí - mismo.
Durante todo este tiempo, mis emociones personales están inhibidas en lo más hondo de mí. Me conforto y me engaño encontrando satisfacción en el exterior en vez del interior de mí - mismo ya que tengo una débil estima de mí.
Entonces, me cuido de todo el mundo, dejo de lado mis necesidades personales. Ya que parece que la vida ya no me traiga nada, capítulo y carezco de las ganas de vivir. ¡De qué sirve luchar! Si vivo muchas emociones fuertes, de odio, culpabilidad, rechazo, estaré en muy fuerte reacción (igual como la célula); incluso me sentiré responsable de los problemas y sufrimientos de los demás y querré auto - destruirme. “Estoy resentida para con la vida”, “es demasiado injusta”.
Juego a la “Víctima” de la Vida y me vuelvo pronto “Víctima” del cáncer. Suele ser el “odio” hacía alguien o una situación que me “roerá el interior” y que hará que se auto - destruyan las células. Este odio está profundamente hundido en el interior de mí ser y frecuentemente no tengo consciencia de que existe. Está hundido detrás de mí máscara de “buena persona”. Mi cuerpo se desintegra lentamente porque mi alma se desintegra también: necesito colmar mis deseos no satisfechos en vez de únicamente complacer a los demás.
Debo concederme alegrías, “pequeños dulces”. Acumulé resentimiento, conflictos interiores, culpabilidad, auto - rechazo hacia mí porque siempre actué en función de los demás y no en función de lo que quiero. La paciencia ejemplar y presente en mí se acompaña frecuentemente de una débil estima de sí.
Evito darme amor y aprecio porque creo que no lo merezco. Mi voluntad de vivir se vuelve casi nula. Me siento inútil. “¿De qué sirve vivir?” Es mi modo de acabar con la vida. Me auto - destruyo y es aquí un suicidio disfrazado.
Tengo la sensación de haber “fallado” mi vida y veo ésta como un fracaso. La parte del cuerpo afectada me da explicaciones sobre la naturaleza de mi(s) problema(s): esto indica cuales son los esquemas mentales o actitudes que debo yo adoptar para hacer que desaparezca la enfermedad.
Debo volver a tomar contacto con mi “yo “interior y aceptarme tal como soy, con mis cualidades, mis defectos, mis fuerzas y mis debilidades. Acepto dejar caer las viejas actitudes y costumbres morales.
La aceptación de mi enfermedad es esencial para que pueda luego “luchar”. ¿Si yo rehúso aceptar mi enfermedad, cómo puedo curar? Abro mi corazón y tomo consciencia de todo lo que la vida puede traerle y de en qué medida formo parte de ella.
La persona que padece un cáncer debe rodearse de todo lo que le produzca sentimiento de armonía, de amor, de paz, ver cosas que le gusten, que le hagan reír a carcajadas, porque la risa fortalece CONSIDERABLEMENTE el sistema inmunitario.
Permítete abrir tu consciencia a todas las maravillas de la vida y la belleza que te rodean, cambia tu alimentación radicalmente para tomar sólo alimentos vivos: legumbre, verduras, frutas, cereales y semillas. Toma mucha agua, medita, visualiza, haz un deporte suave que te gusta. Áma.
AFIRMACIÓN:

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