Invocar a los ángeles.

 Invocar a los ángeles.

Los ángeles son los mensajeros celestiales de Dios. No son nuestros sirvientes, sino los de Dios. y no es apropiado adorarlos. Aunque inspiran en nosotros admiración y temor reverente, recuerda que ellos son el reflejo de la perfección de Dios, y es esta energía que abre  nuestros corazones a la adoración.
Los ángeles no tienen libre albedrío como los seres humanos, sino que responden a la "llamada" de Dios. Los ángeles no pueden alterar nuestro libre albedrío. Cuándo pedimos ayuda angélica, debemos hacerlo desde un lugar interno de amor, humildad, confianza y claridad. Siempre que tu petición sea positiva y no interfiera con el libre albedrío de otra persona, ni con el plan de tu vida, los ángeles podrán responder a tu llamada. 
Tradicionalmente, tanto los místicos como los santos pasaban muchos años meditando, orando y ayunando antes de acceder a experiencias espirituales importantes. Actualmente, como hay tantas personas que meditan, y el velo que separa nuestro mundo del mundo espiritual se está haciendo cada vez más fino, podemos trasladarnos rápidamente a los reinos angélicos. 
Resulta más fácil sintonizarse con la conciencia angélica si nos preparamos conectando nuestro Yo Superior a través del chackra corazón. Usando nuestra conciencia superior como luz y guía, podemos comenzar el necesario proceso de purificación mental. 

Conectar con el YO Superior. 

La purificación física, que consiste en ayunar y limpiarse, mejora nuestra conexión con el Yo Superior. El ayuno debe practicarse durante al menos veinticuatro horas (abstente de alimentos sólidos, pero no líquidos). También se debe evitar los alimentos y sustancias adictivas. El ayuno relaja los sistemas energéticos sutiles, y clama y enfoca la mente. 
Las infusiones de hierbas aliviantes, como la manzanilla (camomila), relajan el cuerpo y la mente, permitiendo que se manifiesten estados elevados de conciencia. Los baños perfumados, a la luz de las velas


y contengan sal marina, cristales, hierbas, pétalos de flores y aceites de aroma-terapia, también abren profundamente nuestro corazón a la belleza espiritual. 

Controlar nuestro ego (mente inferior) -que busca autoengrandecimiento y está plagado de pensamientos egoístas-agrdeciendo diariamente lo que se nos ha dado, nos abre el camino al reino angélico. 





Fuente:
La Biblia de los Ángeles.
Gaia Ediciones, 2006.
Hazel Raven.
Pág 24-25

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